En México un chingo es mazo. Para Abando-Ibarra: mogollón.
Chido es güay. Si eres chingón: eres la ostia o la ostia bendita.
O la ostia padre.
En mexicano si eres güero eres blanco, si eres chaparrito bajito, si eres pendejo, gilipollas.
Si echas choro de teporocho es que cuando estas borracho no callas. Si echas la huevada es que no haces nada. Si echas el calzón a alguien es que te lo estas ligando, o lo intentas, si te pones a modo, es que estas cachupeando.
Si te cotizas pues ni modo. Es decir, no hay cachupeo.
Tengo eriza de chela: tengo mono de cerveza. Choncho: gordo; arete: pendiente; pena: vergüenza; erario: hacienda pública.
Policía nacional-guardia civil: policía federal (los de azulico)
Si te rompo la madre, te parto la cara; si te chingo la madre, te doy hasta en el carnet de identidad. Madre, cabeza; putazo, ostia fina.
Popote, pajita; chaqueta, paja; y coger, cachupear pero así, a lo cachupón.
Si dices coge el control, dices follate el mando a distancia.
Osea, no se dice así abiertamente corre que te cojo, o descuida, te cojo al niño.
Un hombre cojo es un perfecto fichaje.
De igual forma, y esto ya son suposiciones, escoger será elegir a quien coges, y recoger, volver a follartelo.
viernes, 25 de junio de 2010
mexicano para Abando-Ibarra
En México cuando dicen macana, se refieren la porra de un policía. Porra en mexicano es un grupo de individuos animando a una persona o equipo con el fin de obtener un beneficio.
En mexicano un taco no es una palabrota, es una palabratota muy común que se refiere a un platillo mexicano que consiste en una tortilla doblada o enrrollada que contiene carne, vegetales y chile. sobre todo eso. La tortilla de patata es la tortilla española. y no se dice patata, se dice papa. En México la tortilla es una preparación alimenticia elaborada a base de maiz nixtamalizado. El quilo de tortillas está a diez pesos, diez pesos cincuenta. Unos setentaicinco céntimos de euro.
En México un tetazo es un pedante. Y se pronuncia tetaso.
En mexicano un taco no es una palabrota, es una palabratota muy común que se refiere a un platillo mexicano que consiste en una tortilla doblada o enrrollada que contiene carne, vegetales y chile. sobre todo eso. La tortilla de patata es la tortilla española. y no se dice patata, se dice papa. En México la tortilla es una preparación alimenticia elaborada a base de maiz nixtamalizado. El quilo de tortillas está a diez pesos, diez pesos cincuenta. Unos setentaicinco céntimos de euro.
En México un tetazo es un pedante. Y se pronuncia tetaso.
lunes, 21 de junio de 2010
el mero patriotismo mero

Se podría pensar que lo más patriotico de esta foto, es ese gesto solemne de mano en el corazón. Torso ergido. Barbilla al frente. Orgullosamente Méxicano.
Pero no, ni siqueira es de ese país.
La bandera. Ondeante. Oaxaqueña, de las meras tierras meras de Benito Juarez, el presidente moreno. Perfecta. como pintada, en el cielo. de México.
Pero no, tampoco es eso. Ni el cubo de pintura Comex "COMEX. PINTURA VINILICA. INTERIORES-EXTERIORES", que podría ser, pero tampoco.
Lo patriótico de esta terraza son las tazas. Las dos tazas, firmes y tímidas. las tazas modelo tazas, presentes en el 83% de los hogares mexicanos. Orgullosamente meras tazas meras, meramente mexicanas.
martes, 6 de abril de 2010
hierve el agua
No sabíamos muy bien quien diseñó aquel lugar. Si dios zapoteco o maya o mixteco, o anónimo simplemente, de los dioses que hacían cosas pero sin llamar la atención. Tampoco alcanzabamos a atestiguar que verdaderamente no se trataba de un error, por decirlo de alguna forma. Agua brotando de la piedra, en la cima de la montaña, creando una alberca (que es piscina en mexicano) frente a un precipicio... pudiera ser un error, de programación de la naturaleza o algo así. Un despiste de cuando se crearon las cosas. No obstante, dejamos de preocuparnos en seguida.
El lugar se llama hierve el agua. Pues al brotar el agua de la piedra, de dentro de quien sabe desde donde y cómo, brota como en ebullición. sin quemar, fría, pero como si hirviese. Agua lista para echar los macarrones y dejar no cocer ocho minutos.
sábado, 3 de abril de 2010
redes de hamaca

Ocurrió que manejaban al atardecer. Querían llegar cuanto antes a la playa de Chacahua, cuando fueron capturados. Pescados con hamacas, al morder el anzuelo de mango con chile.
Pasaron la noche colgados en redes de hamaca.
Mientras tanto, a la mañana siguiente, los despertaron temprano, para aprovechar el día. Fueron obligados a jarras frías de agua de melón, de papaya, de jamaica. A tomar el sol, a quemarse la espalda. A baños secos de barro. A recoger conchas y caparazones de erizo en la orilla de la playa.
Habían caido bajo el influjo autocrático de Chacahua, y reducidos, irremediablemente, a turistas.
Murieron esa misma noche, bañándose.
Cabía esperar, tal desenlace. Antes, el océano era tranquilo y pacífico. Como una laguna,una alberca o un estanqueestero. Luego aparecieron las olas. Aquellas olas. Para proteger el océano de tanto turista.
jueves, 1 de abril de 2010
el gringo diabético
Sucedió que nos despertó a todos en mitad de la noche.
Estaba solo, dormía en la playa y le acababan de robar todo su equipaje. También las medicinas. No podíamos hacer mucho, por otro lado.
Era diabético. Solo le quedaba encima un horrible bañador hawaiano y unas gafas de sol de monturas azules. Le dijímos que durmiese con nosotros. Si entraba en coma hiperglucémico, por lo menos, no estaría solo; y alguien podría arrastrar su cuerpo hasta la laguna y hundirle en lo frondoso del manglar.
A la mañana siguiente seguía vivo. Se sentó en una mesa frente a la playa, a no desyunar, a no tomar nada.
Al parecer, aparecieron unos niños vendiendo, de palapa a palapa, flanes, bolis y chutes de insulina. Genial. Qué contento se puso el gringo. Iba a salvar su vida. No solo eso, sino que al rato se dejaron ver dos morritos que de palapa a palapa, vendían mango, papaya y pasaportes. El gringo no podía creer su suerte. Encontró uno que le sentaba fantástico. Coincidía en nombre, fecha de nacimiento y foto.
A lo largo del día, casi sin quererlo y sin necesidad de levantarse de la mesa, consiguió sustituir todo lo que le habían robado.
Aquel gringo pensó que no podía existir lugar más mágico en México, que aquella playa. México mágico, dijo levantando una chela y sonriendo.
Al final del día hicimos bote y le regalamos otro bañador. No tan fosforito.
Estaba solo, dormía en la playa y le acababan de robar todo su equipaje. También las medicinas. No podíamos hacer mucho, por otro lado.
Era diabético. Solo le quedaba encima un horrible bañador hawaiano y unas gafas de sol de monturas azules. Le dijímos que durmiese con nosotros. Si entraba en coma hiperglucémico, por lo menos, no estaría solo; y alguien podría arrastrar su cuerpo hasta la laguna y hundirle en lo frondoso del manglar.
A la mañana siguiente seguía vivo. Se sentó en una mesa frente a la playa, a no desyunar, a no tomar nada.
Al parecer, aparecieron unos niños vendiendo, de palapa a palapa, flanes, bolis y chutes de insulina. Genial. Qué contento se puso el gringo. Iba a salvar su vida. No solo eso, sino que al rato se dejaron ver dos morritos que de palapa a palapa, vendían mango, papaya y pasaportes. El gringo no podía creer su suerte. Encontró uno que le sentaba fantástico. Coincidía en nombre, fecha de nacimiento y foto.
A lo largo del día, casi sin quererlo y sin necesidad de levantarse de la mesa, consiguió sustituir todo lo que le habían robado.
Aquel gringo pensó que no podía existir lugar más mágico en México, que aquella playa. México mágico, dijo levantando una chela y sonriendo.
Al final del día hicimos bote y le regalamos otro bañador. No tan fosforito.
martes, 30 de marzo de 2010
中华人民共和国 o 中華人民共和國
En China, cuando estornudan, personas y dragones deben cubrirse la boca con un pañuelo o pajarita de papel. Así se evitan los huracanes al otro lado del planeta.
De la misma manera, se procede al exterminió de las mariposas.
De la misma manera, se procede al exterminió de las mariposas.
SOLIDARIDAD con OAXACA. O de cuando Luis y yo comenzamos a arreglar el mundo
Era Oaxaca. Martes de calor de gafas de sol y paletas de leche sabor guayaba.
Yo fotografiaba la fachada de la catedral de Santodomingo. Luis introducía un peso en la máquina para encender una tecno-vela. La catedral era preciosa. Cuando se me acercaron dos niños. hermanos. chico y chica.
Eran morenitos, asi que quise pensar que eran indígenas.
-Luis ven a ver esto. Niños indígenas.
-Qué bien. Orita no más, encendía una tecno-veladora para pedir por sus almas.
Platicamos con los niños hermanos indígenas. Jugámos con ellos. reimos. fue divertido. Y muy intenso.Demasiado. Nos inmortalizamos en una foto los cuatro. Me enamoré de aquellos niños indígenas. Pasados estos tres minutos, nos teníamos que ir. El museo Maya nos esperaba. Más sin embargo, nos sobrevino entonces, un sentimiento de amor infinito.
-Luis, no podemos irnos así.
Nos habíamos enamorado.
Era una idea alocada. Pero sincera. Y sobretodo, ideal. Una idea ideal.
-Nos los llevamos con nosotros, Luis.
-creo que sí.
-tenemos mucho amor, Luis y debemos compartirlo.
-además, la parejita. Es perfecto.
-bueno... no
Aquellos niños indígenas merecían ser felices. Más teniamos que elegir. Si bien teníamos mucho amor que dar, infinito, no era suficiente para los dos. Solo teníamos pamor infinito para uno.
-Que difícil decisión, Luis.
El hermano tenía las manos sucias. De Sobritas o algo igual de naranja.
Finalmente nos llevamos a la niña. Un niño con las manos limpias está más predispuesto a la felicidad, pues.
Gozamos así, los tres, de aquella felicidad incondicional. Tenían que haber visto la cara de aquella niña indígena. Nunca había sido tan feliz.
Visitamos el museo Maya. Comimos tlayudas, chocolate de nuez. Bebimos mexcal de gusano.
Esa misma tarde pensamos en el futuro de la niña. Nuestro amor era incondicional, pero nos dimos cuenta que era muy egoista quedárnosla para nosotros solos. Debíamos compartirla.
-que difícil decisión, Luis.
La opción más acertada era donarla a un orfanato. Ahí siempre necesitan niños. Haríamos feliz a más gente.
Quizás sea de las decisiones más difíciles que hemos tomado nunca. No queríamos ser egoistas. El amor incondicional no es egoista.
En ese momento Luis me sorprendió. Siempre lo hace en los momentos difíciles.
Desechamos lo del orfanato. En su lugar llevamos a la niña con una familia indígena oaxaqueña.
Nos sentimos muy bien sabiendo que contribuíamos a arreglar nuestro mundo. Nuestro pequeño granito de arena.
¿Saben? Con una sola niña, una familia indígena come sin problemas durante tres meses.
Yo fotografiaba la fachada de la catedral de Santodomingo. Luis introducía un peso en la máquina para encender una tecno-vela. La catedral era preciosa. Cuando se me acercaron dos niños. hermanos. chico y chica.
Eran morenitos, asi que quise pensar que eran indígenas.
-Luis ven a ver esto. Niños indígenas.
-Qué bien. Orita no más, encendía una tecno-veladora para pedir por sus almas.
Platicamos con los niños hermanos indígenas. Jugámos con ellos. reimos. fue divertido. Y muy intenso.Demasiado. Nos inmortalizamos en una foto los cuatro. Me enamoré de aquellos niños indígenas. Pasados estos tres minutos, nos teníamos que ir. El museo Maya nos esperaba. Más sin embargo, nos sobrevino entonces, un sentimiento de amor infinito.
-Luis, no podemos irnos así.
Nos habíamos enamorado.
Era una idea alocada. Pero sincera. Y sobretodo, ideal. Una idea ideal.
-Nos los llevamos con nosotros, Luis.
-creo que sí.
-tenemos mucho amor, Luis y debemos compartirlo.
-además, la parejita. Es perfecto.
-bueno... no
Aquellos niños indígenas merecían ser felices. Más teniamos que elegir. Si bien teníamos mucho amor que dar, infinito, no era suficiente para los dos. Solo teníamos pamor infinito para uno.
-Que difícil decisión, Luis.
El hermano tenía las manos sucias. De Sobritas o algo igual de naranja.
Finalmente nos llevamos a la niña. Un niño con las manos limpias está más predispuesto a la felicidad, pues.
Gozamos así, los tres, de aquella felicidad incondicional. Tenían que haber visto la cara de aquella niña indígena. Nunca había sido tan feliz.
Visitamos el museo Maya. Comimos tlayudas, chocolate de nuez. Bebimos mexcal de gusano.
Esa misma tarde pensamos en el futuro de la niña. Nuestro amor era incondicional, pero nos dimos cuenta que era muy egoista quedárnosla para nosotros solos. Debíamos compartirla.
-que difícil decisión, Luis.
La opción más acertada era donarla a un orfanato. Ahí siempre necesitan niños. Haríamos feliz a más gente.
Quizás sea de las decisiones más difíciles que hemos tomado nunca. No queríamos ser egoistas. El amor incondicional no es egoista.
En ese momento Luis me sorprendió. Siempre lo hace en los momentos difíciles.
Desechamos lo del orfanato. En su lugar llevamos a la niña con una familia indígena oaxaqueña.
Nos sentimos muy bien sabiendo que contribuíamos a arreglar nuestro mundo. Nuestro pequeño granito de arena.
¿Saben? Con una sola niña, una familia indígena come sin problemas durante tres meses.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Cuando una extranjera entra en una ferretería y pide el plato típico del pais
Ocurrió que entró de forma acelerada en la ferretería, pidiendo a gritos unos tacos. los ferreteros le mostraron distintos tipos de herramientas manuales para el uso general de doblado y moldeado de tuberías.
-¡no, joder! tacos, estos de las paredes, de los de así
Aquella madrileña (vallecana, me atrevería a decir) no se percató de que al revés, sería una mexicana (chilanga, quizás) entrando a una ferretería pidiendo, muy amable y de manera exquisitamente educada, por favor, unos pinchos de tortilla de patata.
-¡no, joder! tacos, estos de las paredes, de los de así
Aquella madrileña (vallecana, me atrevería a decir) no se percató de que al revés, sería una mexicana (chilanga, quizás) entrando a una ferretería pidiendo, muy amable y de manera exquisitamente educada, por favor, unos pinchos de tortilla de patata.
jueves, 25 de febrero de 2010
Alas de Águila. Ejército de Dios
martes, 19 de enero de 2010
de la vez que me odiaron
sábado, 9 de enero de 2010
Cuando uno espera que se abra el cielo o algo del estilo
Regresé por tercera vez, a aquel lugar donde vi girar el universo y divisé mi primer stop-motion lunar. Mi predisposición era no obstante, la de quien espera ver algo mágico. En mitad de la noche me planté en mitad de todo aquello. Y espere.
...
No ocurrió nada de nada. Sin embargo, llevaba razón el pinche licenciado Punset.
Es más feliz el perro cuando le vas a dar la comida; que cuando se la come.
...
No ocurrió nada de nada. Sin embargo, llevaba razón el pinche licenciado Punset.
Es más feliz el perro cuando le vas a dar la comida; que cuando se la come.
miércoles, 6 de enero de 2010
CEREMONIOSOS SOMBREROS CEREMONIALES

Los ceremoniosos sombreros ceremoniales, testigos de significativas ceremonias tzotziles, son notables por incluir además, vistosos marcapáginas de tela.
Es una forma lustrosa de ordenarse la cabeza. Así bien, para el discurso de la boda de una hija: buscarás en el verde. Los brindis están en el rojo. Las proclamas brillantes se marcan con magenta.
El código de las buenas maneras y el saber estar exige quitarse el sombrero cuando otro habla, para evitar las páginas de las distracciones.
Cabe destacar también, las precauciones a tener en cuenta en una ceremonia al aire libre. El viento puede desordenarlo todo de una vez. Se recomienda escribirlo en una hojita o librito, por supuesto, con marcapáginas de colores.
martes, 5 de enero de 2010
ALMOHADAS DE SEGUNDA MANO
Heredó un negocio familiar de almohadas de segunda mano. Y descubrió que en ellas quedaban restos de sueños.
Se enganchó rápidamente. Se hizo completamente adicto. Tenía un negocio familiar de almohadas de segunda mano, donde no vendía almohadas, sino las compraba. Pronto incluso, no fue suficiente.
Abandonó el negocio, y la ciudad, y recorrió el continente arañando las ventanillas de los autobuses, los asientos de los trenes, los respaldos de las sillas de las salas de las grandes conferencias. Camas de hospitales, iglesias, hombros de agentes de negocios, hamacas, hoteles...
Fue feliz cuando encontró aquella guardería. Se colaba allí todos los días después de la siesta.
Fue acusado de no sé qué. Nunca supo muy bien porqué acabó en la cárcel.
Lo asesinaron una tarde en la lavandería. Estaba teniendo un sueño precioso en el cual, mataba a un montón de hijos de puta.
Se enganchó rápidamente. Se hizo completamente adicto. Tenía un negocio familiar de almohadas de segunda mano, donde no vendía almohadas, sino las compraba. Pronto incluso, no fue suficiente.
Abandonó el negocio, y la ciudad, y recorrió el continente arañando las ventanillas de los autobuses, los asientos de los trenes, los respaldos de las sillas de las salas de las grandes conferencias. Camas de hospitales, iglesias, hombros de agentes de negocios, hamacas, hoteles...
Fue feliz cuando encontró aquella guardería. Se colaba allí todos los días después de la siesta.
Fue acusado de no sé qué. Nunca supo muy bien porqué acabó en la cárcel.
Lo asesinaron una tarde en la lavandería. Estaba teniendo un sueño precioso en el cual, mataba a un montón de hijos de puta.
NAVE ESPACIAL MODELO ROULOTTE

Entró sin pasar por la puerta principal. Aterrizó en mitad del camping.
Los vecinos acordaron con él que la basura se saca por la mañana, sólo los martes y los viernes, y que las prácticas de investigación humana están prohibidas más tarde de las diez.
Hace días que desaparecieron las vacas de la zona.
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